En los últimos días, Wannacry ha acaparado multitud de titulares, conversaciones y, especialmente, preocupaciones. Y es que este patógeno del tipo ransomware ha alcanzado un nivel de difusión nunca visto hasta ahora en otros ataques de este tipo, y eso que como ya indicaba Kaspersky Lab en Secure List, en enero del año pasado, su ritmo de crecimiento ya era más que acusado. Y, de esta manera, ha devuelto a esta modalidad delictiva a la primera línea de las amenazas de las que hay que defenderse lo antes posible, con todas las medidas que están a nuestro alcance. Para esto es imprescindible saber en qué consiste y cómo funciona el ransomware. Y ese es precisamente el objetivo de este artículo, en el que hablaremos de la amenaza en sí misma, su funcionamiento, las medidas preventivas, y las posibles soluciones si ya hemos sufrido un ataque.

¿Qué es el ransomware?

Hablamos de un tipo de patógeno cuyo principal objetivo es bloquear el sistema o determinados archivos del mismo pidiendo un rescate (económico) a su propietario. Este tipo de ataque se cierne sobre todo tipo de dispositivos… incluso los móviles, puesto que hace ya dos años se detectaron los primeros en Android.
¿Cómo funciona?

Un ataque de ransomware de divide en dos fases. La primera es la infección de un sistema y la segunda, el secuestro del mismo y / o sus archivos. ¿Cómo lo hace? Sencillo, simplemente procede a cifrarlos, de manera que sea imposible volver a acceder a ellos si no se cuenta con la clave necesaria. Una clave que, claro, solo está en manos de los delincuentes.

Y entonces es cuando llega el susto: el usuario al intentar acceder a sus documentos, se encuentra con un mensaje como este:

mensaje

Wannacry, imagen de Kaspersky Secure List.

En dicho mensaje, como se puede comprobar, se informa al usuario de que sus archivos han sido cifrados. Además, se muestra una cuenta atrás, en la que se marca un plazo (generalmente bastante corto) en el que la víctima debe realizar un pago (o una serie de ellos), o el archivo cifrado se destruirá, lo que supondrá la pérdida definitiva de los mismos.

Por norma general, los pagos se deben efectuar en bitcoins, a un monedero de esta ciberdivisa indicado en el mensaje (que además, en las variantes más dañinas de Wannacry, se muestra en múltiples idiomas, con unas completas instrucciones de uso). Con este sistema los delincuentes garantizan el mantener su anonimato y poder cobrar los rescates, sin tener que pasar por entidades bancarias que sí que podrían tracear el rastro del dinero para dar con ellos. Además, la cuenta atrás añade un enorme elemento de presión a las víctimas, que son más propensas a pagar el rescate si ven que se acerca el límite del plazo, que si se saben con todo el tiempo del mundo para decidir si pagar o no.

Además, en casos como el de Wannacry, el patógeno no solo realizará sus acciones en el sistema infectado, sino que intentará emplear su conexión de red para propagarse en otros sistemas conectados a la misma.
¿Cómo prevenirlo?

Si con cualquier tipo de amenaza la prevención es fundamental, en el caso del ransomware esta máxima tiene más importancia que nunca. Y es que, aunque no siempre, en bastantes de los casos, si ya hemos sufrido el ataque lo más probable es que tengamos que elegir entre pagar el rescate o perder nuestros documentos. Por lo tanto, y para evitar llegar a ese terrible punto, lo mejor es tomar medidas que nos eviten el ataque y / o que, en caso de que se produzca, minimizar sus efectos. Estas son las seis claves para prepararnos frente a un posible ataque:

Copias de seguridad: Como ya hemos indicado, el objetivo del ransomware es impedir a los usuarios el acceso a sus archivos. Una amenaza que se mitiga por completo si llevamos a cabo una buena política de copias de seguridad. La recomendación de Kaspersky Lab a este respecto es realizar dos copias de seguridad: una en un servicio en la nube que ofrezca la función de backup automático, y una segunda en un soporte físico (disco duro externo, memoria USB, etcétera). Y, esto es fundamental, que solo conectemos dicho dispositivo al ordenador cuando realizamos la copia, pero que el resto del tiempo permanezca desconectado.

Y es que, gracias a las copias de seguridad actualizadas, si sufrimos un ataque de ransomware y nuestros archivos son cifrados, no tendremos problema alguno para recuperarlos desde las copias y, por lo tanto, el efecto de la extorsión por parte de los delincuentes será nulo en nuestro caso.

Soluciones de seguridad y antivirus: El sistema empleado por el ransomware para llegar a un sistema es similar al empleado por otros patógenos y, por lo tanto, una buena solución de seguridad sí que puede evitar que un sistema llegue a infectarse y, por lo tanto, sus archivos se vean comprometidos, convirtiéndose en un nuevo vector de difusión. Por lo tanto, contar con la infraestructura de seguridad adecuada es un elemento clave para prevenir el ransomware… así como el resto de amenazas.

Actualizaciones de software: Un sistema operativo o una aplicación no actualizada pueden convertirse en la puerta trasera empleada por un patógeno para colarse en nuestros sistemas. Por lo tanto, es fundamental mantener el software siempre actualizado (y activar la función de actualizaciones automáticas, si cuenta con ella). Y, además, contar con software original, puesto que ésta es la única garantía, al instalar o actualizar una aplicación, de que ésta no incluirá algún tipo de malware en su interior.

El ejemplo más común de esto, aunque no el único, son las tiendas de apps para smartphones y tablets en las que se pueden encontrar, gratuitamente, aplicaciones y juegos que son de pago en las tiendas oficiales de Apple y Google. Y es que, en bastantes casos, esas copias pirara, suelen estar infectadas, por lo que sin saberlo somos nosotros mismos quienes instalamos el patógeno en nuestro sistema, por ahorrarnos el precio de las licencias originales.
No confíes en nadie: Son muchas las vías que pueden emplear los ciberdelincuentes para intentar suplantar la identidad de alguno de tus contactos. ¿Con qué fin? Muy sencillo, para lograr que confíes en lo que te envían y, por ejemplo, abras un archivo que te han remitido a través de correo electrónico. Así, una fotografía, un vídeo simpático o, incluso, lo que parece ser un documento de trabajo, en realidad puede ser malware enmascarado, y que pretende hacerse pasar por un archivo legítimo. Aquí debemos emplear tanto el sentido común y estar alerta ante cualquier mensaje (especialmente si es algo que no esperamos) y, ante la duda, actuar con precaución antes de abrir cualquier archivo. De nuevo, cobra toda su importancia el software de seguridad, pues puede ayudarnos a detectar esos ficheros que pretenden ser de confianza pero, en realidad, son patógenos.

Comprobar las extensiones de los archivos: Desde hace ya algunas versiones, por defecto, Windows oculta la extensión de los ficheros, por cuestiones que podemos considerar puramente estéticas. Sin embargo, esto es algo que aprovechan en muchas ocasiones los ciberdelincuentes para “colar” archivos que pretenden ser una cosa, pero en realidad son otra. Y es que, como ya sabemos, en Windows los archivos solo pueden tener una extensión, pero se pueden emplear puntos en los nombres de los ficheros. ¿Y qué significa esto? Muy sencillo, que si un ciberdelincuente nos quiere hacer llegar un ejecutable para que lo abramos sin saber lo que es en realidad, puede llamarlo “Foto.jpg.exe”. ¿Qué tipo de archivo sería éste? Efectivamente, un ejecutable, pero como Windows no muestra las extensiones de archivos, lo que nosotros veremos será “Foto.jpg”. Y, claro, al pensar que se trata de una imagen y que, por lo tanto, se abrirá en la aplicación que empleamos habitualmente para verlas, haremos doble click en ella, ejecutando así el malware y, por lo tanto, infectando el sistema.

Ante la duda, sal de la red: Si descubres que has sido infectado por malware, desconecta inmediatamente el sistema de la red, para evitar convertirte en vector de difusión de una infección (como cuando nos quedamos en casa si tenemos la gripe). Esto no repercutirá en tu sistema, si ya está infectado, pero minimizará los daños en el entorno.

¿Cómo actuar si he sufrido un ataque?

La mala noticia es que, llegados a este punto, si no hemos tomado la medida de seguridad previa de tener copias de seguridad, no es demasiado lo que se puede hacer.

Sin embargo, el Eurpean Cybercrime Center de la Europol, en colaboración con Kaspersky Lab y otras empresas del sector tecnológico, han puesto en marcha la iniciativa No More Ransom, que cuenta con una completa web en la que podemos encontrar mucha información útil al respecto, la posibilidad de remitir archivos sospechosos para comprobar si están infectados y, lo que es más interesante, un completísimo repositorio de soluciones para algunos de estos patógenos.

Y la buena noticia es que, en caso de que hayamos sido víctimas del ataque por parte de alguna de las amenazas que se listan en esa página, podremos descargar una herramienta específica con la que podremos recuperar el acceso a nuestros archivos. Concretamente, los afectados por alguno de los 52 patógenos de la siguiente lista, podrán encontrar herramientas para descifrar sus archivos:

Agent.iih
Alcatraz
Amnesia
Aura
Autoit
BarRax
Bart
Bitman (TeslaCrypt) versiones 3 y 4
Chimera
CoinVault
Cry128
Cry9
Crypt888
Cryptokluchen
CryptoMix
Crypton
Crysis
Damage
Democry
Derialock
Dharma
FenixLocker
Globe
Globe2
Globe3
GlobeImposter
Gomasom
HiddenTear
Jigsaw
Lamer
Linux.Encoder
Lortok
Marlboro
Merry X-Mas
MRCR
Nemucod
NMoreira
Noobcrypt
Ozozalocker
Philadelphia
PHP Ransomware
Pletor
Popcorn
Rakhni
Rannoh
Rotor
Shade
Stampado
Teslacrypt
TM Ransomware
WildFire
Xorist

Así pues, en caso afirmativo, tendremos que descargar la herramienta adecuada y, tras asegurarnos de que hemos eliminado el patógeno del sistema, procederemos a analizar las unidades de disco para detectar los ficheros cifrados.


kaspersky

Eso sí, es importante que tengamos en cuento que este proceso puede necesitar bastante tiempo (puede que incluso días), pero que al finalizar es probable que podamos recuperar todos nuestros ficheros.

No obstante, lo más recomendable es que, para estar al tanto de la amenaza, sus últimas noticias, nuevas soluciones y, en definitiva, todo lo que necesitamos para enfrentarnos al ransomware en las mejores condiciones posible, visitemos No more ransom.

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